Sorteo especial Red Apple & Moruena



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Guardaespalda


 Holaa!! aquí estoy con una nueva historia terminada, primero dar las gracias a Amanda por dejarme disfrutar de esta historia en Papel y poder tenerla en mi estantería y segundo hacer posible esta lectura con mis chicas de la lectura conjunta.

Aquí podéis encontrar las opiniones de las Chicas

Así que vamos al lío !!


Esperando ser Amada



Holaa !! aquí vengo con una nueva lectura terminada, primero me gustaría como siempre darle las gracias a Eva por dejarme disfrutar de esta historia que la verdad me ha encantado. Cuando Eva estuvo en nuestro café literario y nos habló de esta historia me quedé con muchas ganas de leerla. También tengo que decir que tengo la suerte que la segunda Edición tiene un relato inaudito, un relato que me ha encantado porque se que es lo que le faltaba a la historia para ser completa...

Así que vamos allá!!






Savannah forma parte de la élite de Boston, con lo que incluso antes de nacer, su vida ya estaba perfectamente planificada. 
Su padre solo la necesita para que su apellido siga brillando y su madre, para ascender en la escala social obligándola a salir con el hijo del alcalde, aunque sea un cerdo. La joven se ve inmersa en una espiral donde cada vez soporta menos su existencia...
Hasta que, una noche cualquiera entre las sombras de su habitación, encontrará a James quien, a pesar de no ser humano, hará que su realidad pierda su verdadero significado… y todo comenzará con un beso en la oscuridad.




Chicas de Bleecker Street.. Serie completa SORTEO ESPECIAL DÍA DEL LIBRO



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Eres de Otra Galaxia



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Bujías de Pasión

Capítulo 8

            En el trayecto a casa cientos de pensamientos recorrieron la mente de Robert. No estaba muy convencido de que ir a esa cita fuese una buena idea, y entonces se acordó de Valeria; más le valía que no se enterase de nada, aunque al momento recapacitó y se tranquilizó él mismo: en cualquier otro lugar ni se arriesgaría porque su chica parecía tener ojos en todas partes, pero en aquel local de las afueras, alejado del ambiente que dominaba, no había nada que temer. Iba a ir al encuentro, y no pensaba dejarse avasallar de nuevo.
            Richard abrió el portón en cuanto vio a lo lejos el coche, saludó a Robert al pasar junto a la garita y volvió a cerrar tras él. Su trabajo se limitaba a eso y poco más. Ambos se caían muy bien desde siempre, y el hijo de los Andrews lo apreciaba muchísimo.
            No entró en casa, se fue directo al cobertizo con la intención de aprovechar al menos unas horas de aquel día que se suponía que iba a realizar mil cosas y avances y que al final se estaba acabando como empezó. Ya no le quedaba mucho tiempo para hacer nada, y todo fue a peor cuando se dio cuenta de que estaba en la mesa con el ordenador delante y él mirando a las musarañas y pensando en la mejor forma de actuar cuando cayera la noche y llegase al Ginger. Y no solo cómo actuar, su preocupación se había trasladado incluso a qué diablos se iba a poner para ir a un local del que desconocía el tipo de gente que iba, aunque se hacía una idea al pensar en su mecánica.
            No tardó tanto como creía en elegir vestuario, aprovechó que hacía una noche cálida para ponerse unos sencillos vaqueros, una camisa lisa color crema y sus zapatos negros de Armani. En el tema de la comodidad de sus pies no hacía concesiones. Empleó más tiempo en decidir qué coche iba a llevar. Recorrió despacio la nave donde guardaban los autos familiares, buscando el menos llamativo, el menos caro, el menos de niño rico, y le costó horrores escoger finalmente el Giulietta, que a pesar de no ser de su convencimiento, era el que menos llamaría la atención.
            No estaba seguro de haber estado alguna vez por aquella zona. En el puerto había estado miles de veces, con sus padres, en el majestuoso yate The Sea of Andrews, la joya más preciada de su padre, aunque para ser sinceros, hacía años que no tenía tiempo de navegar, y por ende, Robert tampoco, y todo pese a la insistencia de Valeria por pasar un fin de semana en altamar. Sea como fuere, nunca había estado por la noche en el puerto, menos aún en los locales de las dársenas.
            Avanzó despacio por el camino entre las dársenas, sorteando a las innumerables personas que había fuera de los locales, hablando, fumando, bebiendo o incluso dándose el lote. De cualquier forma, todo el mundo acabó por poner su vista en aquel coche, aparte de por lo poco usual en la zona, por ser prácticamente el único. Ese dato llamó la atención de Robert, le hizo dudar de si estaría prohibido entrar allí con un vehículo, pero el caso era que tampoco había visto ninguna señal de prohibición. Avanzó lento entre las miradas. Si la información que le había dado la chica era cierta, aquel local estaba prácticamente al lado del amarre del barco de su padre, y por tanto, tendría aparcamiento en el vado correspondiente.
            Sonrió al acercarse al final y comprobar que el Ginger estaba justo en frente del aparcamiento, pero la sonrisa se le desvaneció cuando comprobó que todo estaba lleno de motocicletas. Varias filas de Harleys, Indians, Hondas, y otras tantas marcas que ni conocía, rodeaban el local por completo, todas bien ordenadas en línea, y a cual más bonita y espectacular. Definitivamente asumió que su coche no pegaba nada allí. Se dijo tonto a sí mismo varias veces por no caer en la cuenta de aquel detalle, máxime sabiendo quién le había invitado…
            Acabó dejando el coche mal estacionado, encima de una acera y tan pegado a unas motos que casi tira una al abrir la puerta para salir. No le gustaba cómo lo había dejado, pero tampoco creía que la policía frecuentase demasiado aquel lugar. Dos pasos en dirección al local le bastaron para percatarse también de que el vestuario tan sencillito que había elegido para la ocasión, tampoco era el más adecuado. La gente que había en la calle bebiendo de grandes jarras de cerveza se le quedó mirando con cara de «qué hace éste aquí», y esa misma era la pregunta que él se estaba haciendo en ese momento. Allí todo el mundo era motero, el cuero y el hierro de las cadenas invadía la mayor parte de aquellos cuerpos, y la piel que no cubría, estaba adornada por la tinta de los tatuajes.
            Robert se detuvo frente a la entrada del local, justo antes del par de escalones que debía subir para entrar en el Ginger. Se lo estaba pensando, quizás no fue buena idea haber aceptado la invitación, quizás lo mejor que podía hacer era largarse de allí pitando y buscar una buena excusa al día siguiente. Pensó que era lo mejor. Un bocinazo fuerte tras él lo devolvió a la realidad de un susto justo antes de darse la vuelta para marcharse. Al girarse la vio, había detenido su Harley frente a él.
            —Hola, motero…—saludó Laura.
            —Buenas noches, señorita.
            —¿Señorita…?—Lau sonrió aguantándose una carcajada—. Por aquí no se estila demasiado esa forma de hablar, ¿sabes?
            —¿No se estila la educación y los buenos modales?—añadió desafiante Robert.
            —Sin duda... los tienes bien puestos—esta vez no pudo reprimir la risa—. Para serte sincera, tenía mis serias dudas de que vinieras… pero… mírate… aquí estás… vestido de… de eso.
            —No he venido para que te burles de mí, ¿eh?
            —Ey, tranquilo, motero… que estoy bromeando—le guiñó un ojo de una forma que a Robert le resultó de lo más atractiva—. Deja que aparque a Ariel y entramos, ¿vale?
            —… vale.
            La moto avanzó unos metros hasta que encontró un hueco donde encajarla. Robert prestó atención a la chica. La ausencia de aquel mono de trabajo con el que siempre la había visto, le confirmó que era una mujer muy atractiva, y todo a pesar de aquella cazadora de cuero que mostraba una calavera cruzada con dos horquillas y rematadas con pistones. Motera al cien por cien, pensó.
            Laura bajó de la moto y caminó despacio hacia él, dejando que Robert se ensimismara con su forma de contonear aquellas caderas enfundadas en unos vaqueros azul oscuro y unas piernas rematadas en unas imponentes botas de cuero negro. Ya no había dudas, Robert acertó al decirse a sí mismo que aquella mujer era una belleza de los pies a la cabeza. Su carácter ya era otra cosa.
            —Ni que fuera la primera mujer guapa que ves en tu vida, ¿no?
            —¿Qué? Cómo dices?—siempre conseguía descolocarlo con sus salidas—. ¿A qué viene eso?
            —No, por nada—Laura pasó por su lado, le dio un golpecito en el brazo, subió los escalones y se dispuso a entrar—. Vamos dentro, mironcete… Me apetece una birra bien fría.
            —¿Mirón qué?
            —¡Vamos ya!
            Robert la siguió y entró tras ella. Nada más entrar se evidenció que aquella mujer era bastante conocida y querida por todo el mundo, prácticamente toda alma que había en el local la saludó, hasta que llegaron a la barra y le hicieron un hueco a ella y a su extraño acompañante.
            —¡Scotty, dos birras, por favor!—gritó Laura señalando con sus dedos a una mole de hombre que había tras la barra—. ¡Y que sean sacadas del iglú!
            —Ey... No soy mucho de cerveza, la verdad…—dijo Robert mirando hacia el gigantón para decirle que para él no, pero al ver la cara de mala hostia que gastaba y que ya había levantado el pulgar en señal de aceptación, prefirió no contrariarle.
            —Pues dudo que aquí te sirvan un Martini…—Laura lo miró aguantándose de nuevo la risa—. Sigo preguntándome la razón por la que estás aquí… ¿Es por tu orgullo de hombre o por mí…?
            —¿Perdona? ¿Cómo dices?—Robert comenzó a desquiciarse de nuevo con las directas de aquella chica, y lo peor era que en realidad ni él sabía la respuesta a aquella pregunta tan insolente.
            —Bah, déjalo para después—el barman acababa de dejarles las cervezas en la barra, Laura cogió la suya e invitó con un gesto de su cabeza a que Robert hiciera lo propio—. Te reto a una partida de billar, si es que sabes jugar, claro…
            —Vale, pero solo si apostamos—respondió él cogiendo su cerveza y mirando a Laura de forma retadora.
            —Oh, me encantan las apuestas… ¿Qué nos jugamos, motero…?


           



Nunca es tarde si la Bicha es Buena








Holaa !! Aquí vengo con una nueva opinión de una de mis últimas lecturas, una historia que me lo he pasado pipa leyéndola, ya que tiene su toque de humor que Paula nos está acostumbrando en sus últimas historias...
Tengo que decir que cuando vi la portada, no me gustó nada, ya que una vez que he leído la historia no tiene mucho que ver con la historia. 

Así que vamos al lío.... 

Las noches en las que el cielo era de color Naranja








Holaa!! Aquí vengo con una nueva historia, primero me gustaría dar las gracias a la editorial por dejarme disfrutar de esta historia, y también dar las gracias a Cristina por esos ratitos de charlas...
Decir que la portada me ha gustado mucho y aunque empecé a leerla hace un par de meses, fue el otro día cuando me volvió a llamar la atención y pude disfrutarla entera...

Reseña Libro Viajero " Dímelo al Oído "









Holaaa !! Hoy vengo con una reseña diferente, ya que este libro no se queda conmigo, ya que es un libro viajero e irá pasando y viajando por todas las chicas que se apunten... 

Primero dar las gracias a  Noe por hacerlo posible, ya que esta idea surgió de mis chicas de la lecturas conjunta ya que mientras yo estaba leyendo mi ejemplar ellas me dieron la idea de hacer un libro viajero con él y al comentárselo a Noe le gustó mucho la idea y ya va por su tercera parada !! 

Para mí es la primera historia que leo de Noe casado, y la verdad que cuando la editorial me mandó este ejemplar para reseñar me llamó mucho la atención y eso de que era gamberra, más ganas tenía de leerla :) 



Me lo Enseño Una bruja ..









Holaa!! aquí estoy de vuelta con una nueva lectura terminada !! Primero tengo que pedirle Perdón a Loles por tardar tanto en disfutar de esta historia, la cuál me arrepiento porque me lo pasé super bien con esta historia.
Esta historia la tenía desde que salió .. empecé a leerla pero no terminaba de engancharme.. yo soy de las que pienso que cada momento tiene su lectura, así que la deje aparcada hasta que el otro día me puse con ella...

La portada me encanta.. la verdad  y es una de las cosas que me llamó la atención del libro ...

Así que vamos con mi pequeña opinión :)


Bujias de Pasión

Capítulo 7

            —¡Joder!—gritó Robert cuando abrió los ojos, giró la cabeza hacia la mesita de noche y vio la hora que marcaba el luminoso del reloj. Se incorporó a toda prisa y se vistió con lo primero que pilló.


Descubriendo a Valentina



Holaaa !! Aquí vengo con una de mis últimas lecturas. Esta historia la he podido disfrutar en Papel, la historia que Maca auto publicó antes de que saliera con Zafiro. Aunque me ha dicho que no ha habido muchos cambios... 
La portada me gusta más esta que la que está con la editorial.. :) es más clarita y tiene algo que me gusta :) 

Ultra Negro



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A Cambio Te Quiero A Ti




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Nunca es Tarde, Si la Bicha es Buena



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Un último día contigo

Sorteo digital Réscatame y te Llevaré conmigo




Novedades de Abril

Empezamos Nuevo Mes y aquí os dejo algunas de las novedades que vamos a poder disfrutar.


©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ♥ El Rincón de Xulita Minny | 5 de enero 2015